SÚZDAL

SÚZDAL Rusia

SÚZDAL, LA PERLA DEL ANILLO DE ORO


Rusia es el país más grande del mundo, cualquier viajero se ha imaginado perdiéndose en la plaza roja, asombrándose con el palacio de invierno o simplemente descubriendo las diferencias de un lugar tan cercano y a la vez tan lejano.

Hoy quiero hablaros de Súzdal, la considerada perla del anillo de oro (y no seré yo quien contradiga ese nombre) Para ponernos en situación el conocido como anillo de oro es un conjunto de ciudades medievales situadas el noreste de Moscú.

Cada ciudad tiene un encanto o atractivo especial, Sérguiev Posad es la más cercana a la capital y en su kremlin se ubica el centro religioso de la iglesia ortodoxa rusa (como el vaticano para nosotros), Rostov, situada a las orillas del Volga cuenta con el kremlin más bonito que puedas imaginar por su gran cantidad de cupulas encebolladas.

Pero para mí, después de haber analizado todas la más atractiva y en la que pase un par de días fue Súzdal.

Súzdal es en si un museo al aire libre, lleno de bosques y palacios donde el tiempo se detuvo. El pueblo está rodeado por el rio reka kamenka y la arquitectura de madera se funde con la vegetación del lugar.

Un lugar tan alejado del mundo que no encontrarás a nadie que hable inglés, no verás una sola letra que no sea del alfabeto cirílico y por supuesto todos te observarán extrañados preguntándose como has podido llegar allí.

Cualquier mochilero disfruta caminando sin rumbo y sorprendiéndose donde no lo esperaba, esa sensación la encontrarás en cada rincón de Súzdal, puedes ver aparcados los famosos Lada que circularon por medio mundo en el apogeo soviético, entusiasmarte con iglesias de madera más comunes en los cuentos que en el siglo XXI.

Pasear por sus antiguas murallas, contemplar caballos en libertad, o simplemente intentar comprar algo en sus mercados mediante señas.

La arquitectura de Súzdal al igual que la de toda esta zona de la Rusia rural es sencillamente fascinante, cúpulas encebolladas fundiéndose en con la naturaleza y el cielo, pero sin duda, si algo identifica a este pueblo y corona todas las panorámicas que puedas tomar es la catedral de la natividad.

La catedral bien podría ser motivo suficiente para visitar Súzdal, su fachada blanca coronada por cúpulas azules adornadas con estrellas de oro, es simplemente preciosa…

Si de pequeño leías cuentos de ciudades encantadas, esta ciudad bien podría ser el escenario de muchos de ellos, una visita al pasado con una visión totalmente diferente de la Rusia que conocemos, totalmente recomendable, saludos mochileros!

PEDRO VALDÉS