Mi viaje por Israel

MI VIAJE POR ISRAEL

by Necore 

¿Cómo acabé viajando por mi cuenta a Israel?


Por un regalo de cumpleaños. Sí, tal cual. Hay quien regala unas zapatillas deportivas o un reloj  y luego estamos los que regalamos cosas inverosímiles como un viaje a un país fronterizo con Líbano, Siria, Jordania, Cisjordania, Egipto, Palestina y la Franja de Gaza.

La verdad y entre tu y yo, a mí Israel me llamaba más bien poco. No sé, seamos honestos, Israel no está entre las posiciones más altas dentro de la lista de “Países a los que ir antes de morir” por mucho que mole que flipas flotar en el Mar Muerto.

Estamos de acuerdo en eso, ¿cierto? Bien, pues mi objetivo en este post es que acabes subiendo Israel a tu TOP 5 de destinos a los que ir antes de que te vayas de vacaciones eternas al Valhalla.

¿Por qué Israel?

Militarizado, peligroso, conflictivo y polémico. Así es Israel. Pero Israel también es muchas otras cosas que hasta que no viajas allí, no las descubres ni las descubrirás. Los medios de comunicación tampoco ayudan demasiado en esto. Te tiene que gustar mucho la historia antigua, la religión y la cultura para querer ir a este país.

O no. Imaginemos mochileros que sois como yo, un o una millennial al que le flipa encontrar localizaciones fotografiables, comida rica, experiencias inolvidables, los mejores amaneceres del mundo y usas muchos pero que muuuchos hashtags en Instagram. Entonces, Israel también es para ti.

De hecho, Israel debería ser para todo el mundo. Porque… Lo que hay en Israel no se puede comprar y ese es su mejor secreto. Un secreto que estoy a punto de compartir contigo.

Creo que lo que más me gusta de viajar son los recuerdos que quedan después. Son como pequeñas ventanas que te permiten huir de la rutina siempre que quieras.

¿Cómo es Jerusalén?

Antigua. Sí, antigua. Jerusalén es una ciudad antigua de narices. Es como viajar en el tiempo a una época muy, muy lejana. Una época en la que convergen tres de las grandes religiones monoteístas: Islam, judaísmo y cristianismo.

Imagínate el cóctel de pasar de un barrio al otro y que de pronto, todo cambie. Las iglesias pasan a ser mezquitas, las cruces se cambian por estrellas de David y un vaivén de gente diferente recorre las estrechas e irregulares calles adoquinadas de la Ciudad Vieja.

Jerusalén es maravillosa precisamente por esto, porque guarda los orígenes de lo que somos actualmente.

Porque todo su historial de guerras y batallas, las de antes y las de ahora, hacen que se respire algo místico y valioso. Piénsalo, ¿por qué tanta gente quiere este lugar?,  ¿qué pasó realmente en Jerusalén? No he conocido ciudad con más historias y leyendas que esta. No hace falta ser creyente para disfrutar de Jerusalén, es algo que se te cuela por los poros nada adentrarte por carretera en la ciudad.

¿Qué ver en Jerusalén?  

Muro de los Lamentos: Lugar sagrado para los judíos

Este lugar te quita el aliento. Se trata del único trozo de muralla de contención que queda en pie del primer Templo de Jerusalén. Ya podéis imaginar por qué se le conoce por el “Muro de los Lamentos”.

No hay nada más horrible que perder un trozo de memoria de la historia del ser humano. Por eso, miles de judíos se acercan a este lugar a lamentar dicha pérdida.  Para acceder no hay que pagar entrada, eso sí, hay segregación de sexos (mujeres por un lado y hombres por otro) y hay que vestir recatadamente.

Allí lo que observé fue que las mujeres judías llevaban faldas de tres cuartos, blusas largas, medias (sí, ¡incluso en julio!), zapatos tipo bailarinas y pelucas. Ésto último os lo cuento como curiosidad porque a mí personalmente me llamó la atención, pero  por lo visto es algo muy habitual en este lugar. Otra cosa que me llamó la atención fue que los judíos introducen papelitos en este muro realizando diversas peticiones.

El lugar más sagrado del judaísmo roba el aliento seas de dónde seas y creas en lo que creas.

Cúpula de la Roca: Lugar sagrado para los islamistas

Para ver la famosísima e instagrammeable Cúpula de la Roca tendremos que pasar un control de seguridad hasta llegar a la Explanada de las Mezquitas. Allí al igual que en el resto de localizaciones religiosas hay que vestir tapados sin enseñar piernas ni hombros. Si vais con pantalón corto, por 5€ aproximadamente os dejarán una especie de pañuelo para enrollarlo en vuestra cintura y poder acceder.

La entrada es gratuita y esto la verdad es que se agradece. Una vez en la explanada, el corazón vuelve a dar un doble tirabuzón y te vuelve a dejar sin aliento.

Este lugar es alucinante y si eres consciente de que se trata de uno de los lugares más antiguos y sagrados del Islam, entonces ya ni te cuento. Se cree que aquí Mahoma ascendió a los cielos acompañado por el ángel Gabriel para reunirse con Dios. Además, la arquitectura de la Cúpula de la Roca es maravillosa con su color azul y su resplandeciente dorado tocando el cielo.

Y Mahoma subió al cielo.

Santo Sepulcro: Lugar sagrado para los cristianos

La tumba de Jesús. Este sitio no necesita más explicación que esa. Cuatro palabras que resumen la importancia de esta basílica.

Se dice que este es el punto exacto donde se produjo la crucifixión, la sepultura y la resurrección Cristo. Es tan espectacular todo lo que alberga el Santo Sepulcro como ver a los fieles y creyentes interactuar con el lugar. Para ver el sepulcro tendrás que hacer cola pacientemente, pero no te preocupes, todo a tu alrededor es tan llamativo que se te pasará volando.

Sepulcro de la Virgen María: Una visita santa muy especial

Dirección al Monte de los Olivos se encuentra una iglesia de estilo románico construida sobre una gruta.

Cuando llegas a la entrada, te encuentras de morros con unas enormes y oscuras escaleras de piedra de la época de las cruzadas y el incienso inunda tu nariz. Y allí, a 50 peldaños de profundidad y con un montón de humedad, tienes ante ti el precioso mausoleo de la Virgen María.

Vía Dolorosa: Tras los pasos de Jesús

No hay calle más importante que ésta y caminar por ella es una de las experiencias psicológicas más curiosas del mundo. Insisto: no hay que ser creyente para que el estómago cosquillee al pensar que en la Via Dolorosa es donde Jesús de Nazaret arrastró la cruz camino a su crucifixión.

En este recorrido se encuentran 15 estaciones Viacrucis que narran diferentes acontecimientos referidos a la crucifixión y la sepultura de Jesús. No quiero ni imaginar lo que debe de sentir un creyente recorriendo esos adoquines, el sentimiento ha de ser impresionante.  

Torre de David: Vistas espectaculares a toda la ciudad

Es una antigua ciudadela con importantes restos arqueológicos referentes a la historia de Jerusalén. Allí podéis solicitar que un guía judío os explique en inglés la importancia de cada piedra que pisáis y todo lo que esta especie de museo alberga.

La Torre de David enamora sobre todo por sus vistas de toda la ciudad donde se pueden hacer unas fotos increíbles de la Cúpula de la Roca; y por su espectáculo nocturno con tecnología mapping 3D (proyección sobre los edificios).

I try to love my present to someday love my past.
Parque Nacional de la Ciudad de David: Arqueología y… ¡Agua!

Apúntate este sitio si te gustan las aventuras locas. Te voy a dar los datos de interés turístico y además y de regalo, algo que no suelen contar las guías, presta atención: La Ciudad de David además de tener importantes restos arqueológicos también tiene una experiencia divertidísima que es la de recorrer sus estrechos conductos subterráneos de agua (Túnel Ezequías).

Y es que, cuando la ciudad fue asediada por los asirios, el Rey Ezequías descubrió que bajo Jerusalén había manantiales de agua y así logró idear la manera de hacer llegar el agua a los habitantes.  

Este es uno de los túneles visitables más antiguos del mundo y salvo que tengas claustrofobia, te de miedo la oscuridad o te moleste mojarte hasta la cintura, yo te recomiendo mucho la actividad porque es tan inverosímil estar bajo Jerusalén refrescándote con sus manantiales que te divertirás un montón.

Eso sí, si lo del agua no va contigo, también hay un túnel seco que hace un recorrido similar pero sin mojarte.

La Sala de la última cena: Dentro de un cuadro de Leonardo Da Vinci

Esta experiencia es así: estar dentro de uno de los cuadros más famosos del planeta donde Jesús y sus discípulos tomaron la última cena de Pascua antes de su muerte.

Todo lo que alberga Jerusalén no se puede explicar con palabras, son referencias a muchísimas cosas que han estado presentes durante toda nuestra vida y ahora las puedes ver y tocar. Actualmente, la Sala de la última cena es un comedor vacío con arcos y una enorme bóveda.

Puerta de Jaffa, puerta de Damasco y puerta de los Leones: Cruzando la muralla

Cada una de estas puertas son restos arquitectónicos que atraviesan la muralla y dan acceso a la Ciudad Vieja. La Puerta de Jaffa es la que queda en el lado occidental, la Puerta de Damasco en el lado norte y  la Puerta de los Leones es la que está en el lado este. Hay un total de 8 puertas, pero estas 3 son las más importantes y conocidas de la ciudad.

Monte de los Olivos: Pisando Tierra Santa

Hay que tener cierta forma física para recorrer todo lo que alberga Jerusalén ya que son horas y horas andando por calles estrechas y adoquinadas, cuestas empinadísimas y un calor abrasador.  Pero todo el esfuerzo aquí vale la pena y tiene su recompensa.

En el caso del Monte de los Olivos, unas vistas que quitan el hipo. En este monte poblado de olivos, están ubicadas las Iglesias de Getsemaní (la iglesia que agrupa toda la fe cristiana),  Pater Noster (una iglesia famosa por sus placas de “El Padre Nuestro” en diversos idiomas) y la Capilla de la Ascensión (donde Jesús “ascendió”), entre otras.

In nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti, Amen?
Fortaleza de Masada, oasis de Ein Gedi y Mar Muerto: Mucho más que un desierto

Si buscas una experiencia de aquellas para recordar toda la vida, aquí tienes una. O unas cuantas. Desde Jerusalén se organizan tours para recorrer el desierto de Israel y conocer la Fortaleza de Masada, el oasis de Ein Gedi y bañarte en el Mar Muerto todo en un día.

Vamos por partes. Si tienes buenas piernas, buenos pulmones y un corazón en forma… Tienes que conocer el amanecer de Israel desde esta localización. Atravesarás el desierto a las 3:30h de la madrugada con un frío horripilante para poder subir a pie durante una hora por el Camino de la Serpiente con sus 700 escalones excavados directamente en la ladera de la montaña y poder ver uno de los mejores amaneceres de toda tu vida.

Cuando el sol se alza en la Fortaleza de Masada, baña con su luz los restos arqueológicos, pinta el desierto de un color ocre precioso y hace resplandecer el Mar Muerto como si fuese un espejo. Es en ese punto donde soltarás el aire que estabas conteniendo y te darás cuenta de lo alucinante que puede llegar a ser la vida.

A parte de la Fortaleza, también es muy probable que veas grupos de jóvenes militares israelitas entrenando en esta montaña cargando sus rifles y sus petacas. Y si no te ves con ánimos de subir andando, hay un teleférico que abre sobre las 9h de la mañana para poder llegar a la cima cómodamente y sin sudar demasiado.

Después del esfuerzo, llegar al oasis de Ein Gedi y caminar por sus senderos repletos de vegetación, palmeras, animales, ríos y cascadas es todo un regalo. El desierto agota de una manera sobrehumana y tener unos minutos en un paraje natural tan magnífico se agradece.

Incluso en los desiertos más áridos de este planeta existen oasis increíbles. No sabes cómo ni por qué, pero allí están, sobreviviendo contra toda lógica. Eso ya es cuanto menos revelador: Es una filosofía de vida??.

La última parada es en el Mar Muerto, un mar al que se va a flotar y a disfrutar de la vida con vistas a Jordania. O eso es lo que inspira, pero la realidad es que el Mar Muerto tiene tal cantidad de sal que te hará escocer la más pequeña de las heridas que tengas y, ¡cuidado que no te entre ni una sola gota en tus ojos porque la lías!

Te recomiendan tumbarte siempre de espaldas para evitar que te entre agua en los ojos y la zona de baño está protegida con cuerdas para que no termines cruzando a flote sin querer hasta Jordania.

Otro dato importante y que tienes que tener en cuenta es que el agua en julio es tan caliente que asfixia pero la sensación de ausencia de la gravedad es muy divertida. Por otro lado, ¡nunca en la vida tendrás la piel más suave que en este sitio! Vale la pena ir, de verdad.

Sueños que se hacen realidad y sientes que flotas. Literalmente. Y de fondo, Jordania.

Israel, ¡cuéntale tus secretos al Mundo!

En este punto, me muero de ganas por saber si he conseguido que Israel te llame un poquito más la atención. Te he hablado principalmente de Jerusalén, pero es que no podía ser de otro modo ya que se trata del ombligo del Mundo. Todo en Jerusalén es interesante y se merece un enorme respeto.

De esta ciudad sales más rico que de cualquier otro viaje que puedas hacer, porque hay pocos lugares que concentren más historia y leyendas del ser humano que éste. Por eso, este viaje es para mochileros de culo y de mente inquietos que buscan ese “algo más para toda la vida” en sus rutas.

Y yo con total honestidad, lo recomiendo 100%. Me ha encantado contarte una parte de sus secretos y espero que te hayan parecido interesantes, pero Israel esconde muchísimos más y algunos los tengo recogidos en mi blog de aventuras locas narradas en primera persona. ¡Pásate y saluda!: https://necore.wordpress.com

Mi viaje a Jordania

Mi viaje a Jordania

Jordania ha sido uno de los viajes más especiales que he hecho. Fuimos en semana santa, una época muy significativa, y además lo hicimos en familia. Sin duda un país con mucho encanto e historia que no deja a nadie indiferente.


Nuestro viaje fue de una semana, alquilamos coche y recorrimos los puntos principales del país, haciendo una excursión de un día a Jerusalén.

Este es el recorrido que hicimos:

  • Madrid- Amán
  • Amán-mar muerto
  • Mar muerto-Jerusalén-mar muerto
  • Mar muerto-Wadi musa (Petra)
  • Wadi musa- Wadi rum
  • Wadi rum- Mar rojo
  • Mar rojo – Amán
  • Amán – Madrid

Amán

Llegamos a Amán de noche y la verdad es que no tiene mucha vida a esas horas, cosa que cambió drásticamente al salir el sol. Salimos tempranito del hotel para aprovechar el día y visitamos la ciudad antigua, nos perdimos por sus calles, vimos el teatro romano y disfrutamos de los numerosos puestos que montan por el centro.  Ese mismo día nos fuimos a nuestro hotel en el mar muerto.

Mar Muerto

Después de patear Amán nos dirigimos al mar muerto a dejarnos… ¡flotar!.

Os recomiendo reservar hotel con playa privada, ya que las normas de vestimenta en Jordania son estrictas, sobre todo en las playas. Además, por desgracia, las playas públicas están muy sucias.

En nuestro hotel teníamos acceso directo al mar y fuentes de lodo para, como manda la tradición, embadurnarse bien antes de meterse al mar.   

                      

Excursión a Jerusalem

Actualmente se encuentra abierta la frontera entre Israel y Jordania por el puente Allenby  y teníamos que aprovechar la oportunidad para visitar tierra santa, Jerusalén.

El paso de una a otra es largo, pero no es complicado. Es necesario conocer los pasos a seguir.

En Jordania existen dos pasos fronterizos por tierra al norte, cerca de Amman, y el otro al sur, en Aqaba. Nosotros lo hicimos por el primero.

A nosotros nos encantó, pero es verdad que es un poco engorroso. Contratamos un conductor que nos llevó desde el hotel del mar muerto hasta la frontera y pactas una hora para que te recoja en el mismo sitio. Te dejan en la frontera donde entregas los pasaportes y a su ritmo tramitan el visado. Si visitas Israel en las 48 horas siguientes de haber llegado a Jordania no es necesario pagar, si lo haces transcurrido ese tiempo son unos 60€ por persona.

Nos entregaron los permisos y te montan en un autobús hasta otro punto donde vuelven a revisarte y vuelves a pagar otra tasa por el bus. Finalmente llegas a la parte de Israel, donde tienes que negociar de nuevo un taxi para que te lleve de la frontera a Jerusalén. Se tardan unos 45min.

Jerusalén estaba abarrotado, había gente por todas partes, pero caminando por las calles, recorriendo la famosa vía dolorosa llegas a imaginarte todo lo que tantas veces hemos leído o visto en películas, es un lugar muy intrigante.

Santo Sepulcro

Muro de las lamentaciones

Monte de los olivos

Una vez exprimido Jerusalén, regresamos a nuestro hotel en el mar muerto, pues al día siguiente emprenderíamos nuestro camino al siguiente punto, Petra.

Mar muerto – Petra

Durante este recorrido hicimos varias paradas y a cada cual más interesante. La primera fue un recorrido por la zona del rio Jordan dónde se bautizó Jesús. El recorrido se hace en autobús y con guía. Es muy interesante observar el río Jordan desde la orilla que pertenece a Jordania y estar a tan solo unos metros de Israel.

Nuestra segunda parada fue en el monte Nebo, donde Moisés separó las aguas. No se necesita mucho tiempo y este lugar tiene unas vistas espectaculares.

Nuestra tercera y última parada fue en Madaba, donde aprovechamos para comer y visitar los restos mejor conservados de los mosaicos de la época.

Desde Madaba directos a Petra para ver el espectáculo de luces. Os recomiendo hacer coincidir vuestra visita con el espectáculo, ya que no se hace todos los días.

Petra by night

Nuestro primer contacto con Petra fue de noche y muy bonito, pero sin duda aquel lugar cobró vida al verlo de día en todo su esplendor. Nosotros lo recorrimos todo andando, es agotador, pero merece mucho la pena. Lo mejor es ir temprano por la mañana y tomárselo con tranquilidad.

Si estás en buena forma física, la subida al monasterio es casi obligatoria. El camino es empinado y hay burros bajando a toda máquina por el estrecho camino, pero sin duda merece muchísimo la pena, es impresionante, y suele haber menos gente que en el tesoro que es la principal atracción.

Con mucha pena, y con llovizna, dejamos Petra para comenzar nuestra aventura en el desierto de Wadi Rum. Nos desplazamos hasta el punto de encuentro donde nos recogió Abdulah, quién sería nuestro guía durante dos días y quién hizo de nuestra visita una hazaña inolvidable.

En Wadi Rum os recomiendo el recorrido de un día entero en jeep, se hace muy corto el día y se disfruta muchísimo. Y dormir en el desierto también es una experiencia que te teletransportará a otra época.

Cae la noche en el desierto y nos llevan a un enclave con unas vistas impresionantes donde degustamos una cena típica y dormimos en unas haimas.

Y aquí termina nuestra aventura en el desierto. Tomamos nuestros coches de nuevo y camino a darnos un chapuzón de despedida en mar rojo en Aqaba.

Si optáis por esta opción de llegar hasta Aqaba, una vez más mi consejo es dirigirse a un club privado con piscinas, las playas públicas están llenas de basura por todas partes y no se puede ir en traje de baño.

Tras descansar, hacer snorkel, tomar el sol y refrescarnos, hora de volver a Amán. El trayecto es de unas 4horas. Reservamos un hotel cerca del aeropuerto, pues nuestro vuelo era al día siguiente por la mañana.

Y así poníamos fin a una semana llena de anécdotas, aventuras, historia, paisajes inolvidables y gente entrañable.  Un